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VISITA A ZARZA CAPILLA El
día 8 de septiembre, pasadas las 7:30 de la tarde, llegamos a nuestro
destino: Zarza Capilla (Vieja o de Arriba, cuyo nombre se debe a que es el
sector histórico más antiguo), un pueblo de 545 habitantes situado en la
provincia de Badajoz. Sus casas estaban iluminadas por el sol del atardecer, mientras sus habitantes decoraban la soledad en sus tortuosas y pendientes calles (una de ellas llamada Muñoz Calvo) porque se congregaron en la Iglesia de San Bartolomé (S.XVI) para presenciar el Novenario del Rosario. Una vez finalizada la misa, sus devotos acompañan a la imagen en su recorrido en procesión por el pueblo. Nos asomamos al Mirador del Valle, donde al igual que unos lugareños contemplamos las llanuras pacenses, en cuyo mar de nubes se divisaba arriesgados deportistas practicando parapente. Recorriendo el pueblo vimos el Ayuntamiento; una plaza en la que está situada la Casa de la Cultura y donde se celebran las verbenas; las Cruces, de donde se divisa la Ermita de San Isidro, asentada en la montaña, y nos embriagó la hospitalidad de los zarzeños. Cayendo la noche, cenamos en la terraza del bar “EL VALLE” (Ca`jarilla) muy cerca del Valle y donde horas mas tarde nos encontramos a David, tomándose unas copas mientras disfrutaba de la tranquilidad del pueblo como un habitante más, demostrando que renuncia a la fama y todo lo que el éxito conlleva. A pesar de su intención de pasar desapercibido, aún tratándose de un rostro asiduo en Zarza Capilla, la mirada de sus habitantes delataban la presencia de alguien popular en su apacible ambiente. Más tarde, entró en la disco Lara (frente al citado bar), un pequeño pub con pista de baile y futbolín, donde David se soltó un poco tocando las palmas y con sus típicos bailoteos (como aquellos con los que nos deleita en los conciertos) al escuchar Los Chichos. Cuando nos encontrábamos a escasos metros de él, David señaló hacia nosotros al ver un pequeño papel con la dirección de la web: http://www.dale-estopa.com y hubo una sonrisa cómplice. Para buscar más intimidad con los suyos, salió a una terraza donde tal vez se encontrase más cómodo en aquella madrugada estival.
Sólo esperamos que al leer esto os podáis hacer una idea de lo que sentimos nosotros aquella noche y así poder compartir con vosotros esta experiencia. Agradecimientos a todos los zarzeños que tuvimos el gusto de conocer por su carisma y hospitalidad. Por: Vane y David.
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