|
ESTOPA DESDE LA ULTRARUMBA
(El Periódico de Catalunya 7 de Agosto de 2005)
 
(Nacho Para)
La verdad es que impresiona verlos. Han ganado dinero, han triunfado, y ahí
están, en el mismo pueblo de la Costa Daurada donde han veraneado toda la
vida, chapoteando en una piscina pequeña adornada con un flotador de Caprabo.
David Muñoz (Barcelona, 1976) y su hermano José (Barcelona, 1978) se han
comprado dos chalets gemelos, uno frente al otro, como Wyoming y Santiago
Segura en Muertos de risa. Pero, al contrario que ellos, estos dos se llevan
bien. Y no se han vuelto locos. Para ellos triunfar es no perder el norte en
la vida.
Es verano y están aquí, a media hora de casa. ¿Viajar no les atrae?
--David: Claro, yo tengo el pasaporte que flipas, con todos los países.
¿Qué sitios os motivan?
--José: Amsterdam, Amsterdam nos motiva. La ciudad, la organización, la
filosofía, los coffee shops, claro, el rollo general. Está muy bien montado.
--D.: También nos mola Londres, y Praga... Mi próximo viaje es a Brujas.
O sea, recorriendo Europa.
--J.: Bueno, un poco practicando el inglés de mierda que tenemos.
--D.: También mola México. Lo conocimos de bolos y ahora he ido a la playa
del Carmen, y está muy guapo.
¿Eso es un complejo hotelero?
--D.: Claro, ahí, de guay, con mi pulserita y todo el día ciego de
daiquiris. Aunque más bien soy de birra. En veranito, birra de continuo. Es
mi bebida del verano. Un gintónic puede caer por la tarde, pero no soy de
cubatas.
¿Ha cambiado la filosofía del verano desde que eran chavalillos?
--J.: No, sigue siendo la misma. Primero, venir aquí y, a mediados de
agosto, ir al pueblo. Y en la playa, como siempre. Mis padres, mis tíos, mis
primos... Vamos a la playa 20, todos con la nevera, la sombrilla, la mesa
plegable, la hamaca. En verano somos como los Alcántara, pero a lo bestia.
Algo sí habrá cambiado, porque antes no podían ir a México, a Praga...
--D.: Sí, pero es que el sitio es éste. Lo otro está para escapadas.
--J.: Para descansar, rutina playera. Por eso compramos aquí las casas.

Y, luego, al pueblo, a Zarza Capilla.
--D.: Eso es impepinable. Vamos durante todo el año. Y no vamos a dejar de
ir en agosto, que son las fiestas.
--J.: Fiestas de irse a dormir de día.
¿Hacían muchas travesuras en Zarza Capilla cuando eran críos?
--D.: Claro. Más que gamberrada, yo recuerdo... Ahora están cambiando las
calles, porque se conservaban los antiguos nombres franquistas. Pero no sé,
a lo mejor no deberíamos contarlo...
--J.: Bahhhhh, que lo cambien. Creo que lo van a cambiar ahora.
¿Pero qué hicieron?
--J.: Pues nada, un día quitamos la placa de la plaza del Generalísimo.
--D.: No fuimos sólo nosotros. Fue una travesura de chiquillos de 15 años
con una buena papa. Pero joder, que no salga ahora: "Estopa quitó la placa".
Estopa y unos cuantos más.
--J.: Una rebelión popular, como Fuenteovejuna. Si nos reunimos 10 ya somos
casi la mayoría absoluta.
¿Eso está al sur de Extremadura?
--D.: En el triángulo mágico entre Badajoz, Córdoba y Ciudad Real.
¿Donde las ovejitas Carmen Sevilla
--D.: Pues no sé muy bien donde tiene las ovejitas la mujer ésta.
¿Y allí el verano es de casa de pueblo, de baño en el pantano...?
--D.: Allí el rollo es levantarse a las seis de la tarde. Cuanto más tarde,
más calor te quitas. Se hace vida de noche, sobre todo en fiestas. Hay una
única verbena en plaza del pueblo y todo el mundo va ahí. A mí me encanta.
--J.: Antes nuestra ruta era Barcelona-Cunit, marearse en las curvas del
Garraf. Mi hermano y yo contabilizamos y no hay curva donde no hayamos
potado al menos una vez.
--D.: Hicimos un GPS de potas.
Ustedes lo verán normal, pero cualquiera que triunfa y gana pasta...
--J.: Se va a Miami.
--D.: Y es bonito. Pero para vivir...
¿Nunca les han propuesto vivir allí?
--D.: ¿En Miami? No, ya nos conocen.
--J.: Nos ofrecen grabar en Los Ángeles o Miami, paraíso del reaggeton.
O de producciones latinas tipo Emilio Estefan y Kike Santander.
--D.: No es nuestro rollo. Ellos tienen su mundo. Nuestra movida es otra.
Ahora parece que si al menos no masterizas fuera, no eres nadie.
--J.: Masterizar me da bastante igual.
--D.: Suena mejor en estudio, sin masterizar. Lo ideal es que quien grabe el
disco, también lo masterice. A veces remasterizan fuera y dices: "Anda, pero
si lo han cambiado; no era así".
El nuevo disco, ¿dónde se graba?
--D.: Pues a dos minutos andando de nuestra casa de Barcelona.
--J.: La música, en Madrid, y las voces en un estudio al lado de casa que
está de puta madre, digan lo que digan.
--D.: En tu casa, tu culo descansa.
--J.: Y traeremos los mejores micros. Que no hay piscina, ¿y qué? El estudio
son micros. A mí dame micros.
¿Y es un estudio de unos amigos?
--D.: Qué va. Íbamos por la calle y lo vimos. ¡Coño, pues aquí va a ser!
--J.: Cacho de sitio.
--D.: Eso. Cacho de sitio, aquí será.
--J.: Lo que importa luego es la música, no los aparatos que tengas.
--D.: Lo que importa es ir luego a una terraza a tomar birras con los
colegas.
¿Y eso se nota luego en el disco?
--D.: Claro, claro, no estar ahí con el rollo ese de que esto es muy
importante, y que hay que estar aislado...
...en la campiña francesa.
--D.: Campiña, la campiña, ja, ja, ja.
--J.: Como Van Bommel, que aprende español en un monasterio. No es para
tanto. Ya aprenderá el hombre.
--D.: Lo importante es hacer un trabajo que te gusta, que lo haces en casa y
no parece trabajo. Te levantas por la mañana y en vez de ir al bar, vas al
estudio, no le das una dimensión especial como de que el disco es un tesoro.
Es un tesoro, pero como todos los discos del mundo. Un tesoro casero,
cercano. No hay que dotarlo de glamour.
Han hecho el anuncio de una videoconsola. ¿Les llegan ofertas publicitarias
muy disparatadas?
--J.: Lo de la consola mola. Porque una cosa es anunciar lavabos, qué bien
se caga, que anunciar una consola, que es una cosa que tú defiendes y es tu
modus vivendi. Nunca nos hemos negado al patrocinio, pero no decimos compra
esto o bebe esto. Alquilamos nuestra imagen, dejamos que la unan a un
producto determinado... ¿Para qué? Para que luego financien nuestra gira.
--D.: Se ve que en Japón pillaron a unos y les fue de puta madre. Y a
nosotros también. Si en vez de llevar 100.000 vatios puedo llevar 300.000,
que es en verdad por lo que yo hago todo este rollo, pues podemos ofrecer un
espectáculo más potente. En realidad es un anuncio que no es falso, nosotros
jugamos mucho a la consola. Es que han dado con la clave.
¿Y los que no dan con la clave? Hablemos de eso, sin citar marcas...
--D.: Nos ofrecen ir a no se qué congreso de economía, marcianadas. Y
entonces decimos: "Venga, por favor". La discográfica puede hacerlo si
quiere, pero nosotros decimos: "¿Esto qué es, boicot, qué queréis?". No
somos jóvenes emprendedores ni pollas de ésas.
¿Lo rechazan para preservar la imagen o porque dudan del producto?
D.: Sobre todo por nuestra imagen y porque nos importa un pepino anunciar
eso. No quiero anunciar nada económico, nada frívolo.
Matías Prats anuncia un banco y el día que a lo mejor ese banco haga un
desfalco, ¿qué dirá en las noticias?
--J.: No sé, pero Buenafuente tendrá cachondeo para varios días.
--D.: Nos han llegado a proponer hacer una película tipo Manolo Escobar.
Rollo de ése, empezamos en la fábrica de jovencitos, nos ofrecen un
contrato... Ese tipo de guiones cutres.
¿Y no se parten de risa?
--D.: No, pero decimos que no.
--J.: Sí, un poco sí nos descojonamos.
Entonces, ¿el cine lo descartan?
--D.: Como actores, descartado.
¿Y desarrollar quizá un guión?
--J.: Eso sí está en mente, y de hecho tenemos buenos contactos.
--D.: Eso es otro rollo. No hacer las historias, sino contarlas, a modo de
guionistas o de dirección, quizá. Tenemos por ahí varios cortos, que son
como las canciones. Algunos están escritos y otros, sólo pensados. Muchos de
esos cortos acaban siendo canciones, y al revés, canciones que acaban siendo
cortos. Una historia es una historia.
¿Por qué una canción no llega a canción y sí puede ser un corto?
D.: Todos los temas pueden ser canción, poesía y película. Cacho a cacho
podría haber sido un corto de Perros callejeros 2005. Todo puede ser todo,
pero cada cosa elige su camino. Haces una poesía y, de repente, se convierte
en canción. Y luego haces una poesía y no hay quien la mueva de poesía. El
tiroriro tirorí-tiroriro tirorá ya lo lleva puesto y es su música, no cabe
otra.
¿Y ya no puede prosperar?
--D.: No es que no pueda prosperar, es que ya ha prosperado. Es una poesía.
¿Y publicar esos textos sueltos?
--D.: Sí, mucha gente nos lo dice, pero: "¿Y eso se venderá?". Si quieren
les doy la libreta y que la vendan.
¿Qué libreta?
--D.: La libreta donde apunto todo. Y esa libreta tiene una historia. Hace
poco me pican unos niños a la puerta de mi casa, piiiiiiiiiiiiiiii. Y salgo
y digo: "¿Qué queréis?". "Pues ná, un autógrafo y tal y cual". Pues cojo la
libreta y le digo: "¿Cómo os llamáis? Venga, pues éste para Javi y éste para
Víctor. Hala, adiós". Al día siguiente me pongo a buscar la libreta. ¿Dónde
está? Bueno, ya aparecerá. Pasan dos, tres días... Ya está, ha entrado
alguien en casa y me la han robado. ¡Madre mía, he perdido la libreta! Y un
día, cuando estoy comprando en el super, viene un niño y me dice: "Oye, ¿la
libreta ésa que me diste era muy importante?". Y dice: "No, es que tú me la
diste, y me diste el boli también...".
¿Y qué había ahí?
--D.: Tenía todo, la biblia en pasta. Y me dice el niño: "¿Era importante?".
Y le digo: "Bueno, importantillo", como quitándole importancia... Y le dije:
"Chaval, quedamos mañana y me das la libreta". Y vino y le pregunté: "¿Has
dejado que la vea alguien? ¿No? Pues, vale, adiós y gracias". Joputa el
niño.
--J.: Empanao tú.
--D.: Empanao yo, sí. El chaval pensaría: "¿Y todas estas pajarracadas?".
Abrirse a otras facetas del arte...
--D.: ¿Has dicho arte? Arte un canuto.
Decía que sus intentos por intentar abrir el abanico artístico...
--J.: ...aún no se han visto.
Ni siquiera salió aquella canción para la película Mortadelo y Filemón.
--D.: La hicimos, pero no salió por rollos ajenos. Y molaba: Quieto parao
que te veo muy enfilao, Filemón.
¿Les gustó la película?
--J.: Sí, claro. Javier Fesser es un crack.
--D.: P. Tinto no tenía referente, pero Mortadelo, comparado con el cómic...
--J.: Sí, P. Tinto mola más.
--D.: Sí, pero el Mortadelo está muy logrado, aunque yo no lo hubiera
doblado. Al actor original no se le entendía ni un carajo, ni falta que
hacía.
--J.: Estuvimos con Fesser en el montaje. Hubiera molado incluir la canción,
no ya por la repercusión, sino porque nos mola Fesser, y a él le mola
Estopa. Era una buena combinación.
Y les ayudaba a librarse de la rutina disco-gira-disco-gira.
--J.: Más bien disco-gira-descanso.
--D.: ¿Y quién no tiene rutina?
--J.: Cuando estamos parados es peor. ¿Qué hacemos? ¿Beber cerveza y comer y
ponernos como guarros?
--D.: De gira también bebes cerveza, pero te sientes realizado. Ahora esta-
mos de vacaciones, pero al ralentí.
--J.: Es que ya toca disco.
¿Para cuándo ese disco?
--D.: Para noviembre. Y si digo a mediados de noviembre, pues acierto.
--J.: Mediados puede ser el 8 perfectamente. El 22 también es mediados, o
sea que tenemos un buen margen.
--D.: Si hay canciones hay que sacar un disco. Pero no por nada, sino porque
hace ilusión que lo escuche la gente.
--J.: Que lo oiga mucha gente.
--D.: Mejor que les guste, no sólo que lo oigan, porque si lo oyen y no les
gusta, prefiero que no lo oigan.
--J.: No, al final acaba gustando.
--D.: No a todo el mundo.
--J.: Si la canción la radian mucho, al final acabas diciendo: 'Coño, la
estoy cantando'.
--D.: Hombre, eso sí. Pero yo nunca pienso en la respuesta. Igual a la gente
que no le gusta. Pero no por eso tienes que preguntarte, ¿qué falló, qué
falló?
--J.: Si no les gusta, pues oye, qué mala suerte.
¿Hay necesidad de componer y evitar rutinas como 'La raja de tu falda'.
--J.: Sí, le cogimos tirria, pero ya no.
--D.: Nos llamaban los de la raja. Dejamos de cantarla. ¡Pero ha vuelto!
¿Esperan el disco de alguien?
--D.: Sí, el de Sabina está al caer.
--J.: A Extremoduro también le toca.
--D.: Y Manu Chao, aunque es más lento. Ése sí que se va y desconecta.
¿Es que ustedes no desconectan del todo?
--D.: Sí, ahora sí, pero con el disco en la cabeza. Cuando acabó la gira nos
pusimos a componer y nos tomamos en serio el tema de juntarnos mucho. Y
hemos estado sin parar hasta...
--J.: ...Sin parar, sin parar, venga hombre. Cogemos las guitarras,
componemos un poco, cantamos un ratito y cuando nos hartamos jugamos a la
consola otro poco.
¿Y no es eso mismo lo que hacían al llegar a casa cuando trabajaban en la
fábrica?
--D.: Sí, el trabajo es grabar, aunque es muy bonito dar otra dimensión a la
canción. Juntarse en casa con unas guitarras de palo y la consola no es
trabajo.
--J.: A veces vemos las guitarras y la consola y nos tiramos a la consola.
¿Y ahora, a ver cómo va creciendo el hijo? Hay quien se aburre en el
estudio.
--D.: ¿Aburrirse? ¿Cómo te vas a aburrir si es una cosa tuya?
--J.: No es lo mismo grabar una pandereta, todo el rato chiqui-chiqui-chiqui,
que una guitarra calentita... Desde el tercer disco nos tomamos en serio la
producción, y ahora más.
¿Será más sofisticada?
--D.: No, sofisticada no, imposible. Más trabajada. Pero que todo lo que
suene se pueda reproducir en directo. Sin marcianadas. Ése es el lema.
¿Nada de orquestas con violines?
--D.: Nada, nada. Bueno quizá.
--J.: Seguro no hay nada en la vida. Hay una canción nueva que pide cuerdas
árabes. Y puede ser guay si llamamos a alguien que lo haga de verdad.
--D.: Se llama A mí me gusta y le pega mucho el rollo danza del vientre,
aunque la letra no tiene nada que ver con lo árabe. Es un reggae abolerado
que pasa por Túnez y Jamaica. Hemos abierto el abanico. Está la rumba, pero
también hay reggae, rock, bolero, samba...
¿Escuchan ahora más música?
--J.: Sí, será por eso. La música es como la comida, siempre quieres más.
--D.: Devoras música y no te sacias. Escuchamos tanta música como antes.
Ahora hemos descubierto a Antonio Machín.
Jaume Sisa tiene toda la discografía de Antonio Machín, piratas incluidos.
--D.: Nosotros no llegamos a tanto.
--J.: El disco se llama Voces de ultrarrumba, imagínate. Sólo hay un bolero.
¿Ya está decidido el título?
--D.: Sí, Voces de ultrarrumba. Cada disco tiene su título, como los libros.
Y cuando tienes el título, ya lo ordenas todo.

|